Comparador de coste anual: kei car vs coche normal
Introduce la cilindrada, el kilometraje anual, el precio de la gasolina y el consumo para comparar el coste anual de mantener un kei car (vehículo ligero japonés) frente a un coche normal, incluyendo impuestos, seguro obligatorio y combustible.
Consejos de uso
- La cilindrada y el peso del coche normal figuran en la ficha técnica del vehículo (shaken-sho). Si no lo sabes, un coche compacto suele pesar entre 1,0 y 1,5 t, y un monovolumen o SUV entre 1,5 y 2,0 t.
- Para una comparación más realista, introduce el consumo real (calculado a partir del combustible repostado y la distancia recorrida) en lugar del valor de catálogo (modo WLTC).
- Cuanto menor sea tu kilometraje anual, menor será la diferencia en combustible, lo que hace relativamente más importante la ventaja fiscal y de seguro del kei car.
- Los kei car también suelen tener un precio de compra y un seguro voluntario más bajos, pero eso no está incluido en esta estimación, así que tenlo en cuenta al comparar el coste total de propiedad.
Preguntas frecuentes
A propósito — ¿por qué el límite del kei car es 660 cc?
El límite actual de 660 cc para los kei car se fijó en una revisión normativa de 1998. Antes era de 550 cc (desde 1976) y, remontándonos aún más, de 360 cc cuando se creó la categoría en 1949. El estándar se ha ampliado por etapas a lo largo de las décadas junto con las mejoras en seguridad y emisiones, pero su origen está en ofrecer a las familias del Japón de posguerra una forma asequible de tener un coche propio.
Las ventajas fiscales del kei car van más allá del impuesto de peso, que es un impuesto nacional, y alcanzan también al propio impuesto del kei car, que es un impuesto local recaudado por los municipios. Las regiones donde el kei car es más habitual como medio de transporte cotidiano suelen tener tasas de propiedad más altas, y este impuesto es una fuente de ingresos estable y familiar para muchos gobiernos locales.
Los kei car modernos han reducido buena parte de la diferencia en seguridad y eficiencia de combustible respecto a los coches normales gracias a años de mejoras técnicas. Aun así, los límites de tamaño de carrocería siguen limitando la capacidad de pasajeros y el espacio de carga, así que a la hora de elegir conviene valorar no solo el coste de mantenimiento, sino también si el vehículo se ajusta realmente al uso que le vas a dar.