Calculadora de préstamo para coche
Introduce el precio del vehículo, la entrada, el valor de la parte de intercambio (trade-in), el tipo de interés y el plazo para calcular la cuota mensual, el pago total y los intereses totales de tu préstamo de coche.
Calcular un préstamo para automóvil
Los préstamos para automóvil corren a plazos más cortos que una hipoteca —de tres a siete años es lo habitual— y **soportan tipos de interés más altos**, porque un coche pierde su valor como garantía mucho más deprisa que una vivienda. El préstamo tramitado en el concesionario es sencillo de contratar, pero suele fijar precios por encima del préstamo de coche de un banco, y **un mismo vehículo puede diferir en más de cien mil yenes de coste total según quién preste.**
Introduzca el precio del vehículo, la entrada, el valor de la entrega a cuenta, el tipo y el plazo, y esta herramienta le da la cuota mensual, el total devuelto y el total de intereses. **Tanto la entrada como la entrega a cuenta reducen la suma prestada**, aunque conviene recordar que la entrega a cuenta es la tasación del concesionario y vender por su cuenta rinde a veces más. Alargar el plazo aligera la cuota mensual, pero **el total de intereses sube sin excepción.** Puede ver esa diferencia en cifras.
Cómo estimar las cuotas
- Introduzca el precio del vehículo Incluir o no los gastos es cuestión del presupuesto que tenga realmente.
- Introduzca la entrada y la entrega a cuenta **Ambas reducen la suma prestada.** Deje la entrega a cuenta en cero si no la hay.
- Introduzca el tipo de interés Los tipos del concesionario y del banco difieren bastante: pruebe ambos si compara.
- Introduzca el plazo de amortización Indíquelo en años.
- Compare la cuota y el total Compruebe **cuánto crecen los intereses al alargar el plazo.**
Consejos para aprovecharla mejor
- Cuanto mayor sea la entrada y el valor de la parte de intercambio, menor será el principal del préstamo, reduciendo tanto la cuota mensual como los intereses totales.
- Los tipos de los préstamos de coche suelen ser más altos que los hipotecarios: la financiación del concesionario ronda el 3-8% TAE, mientras que los préstamos bancarios para coche suelen situarse entre el 1,5-4% TAE.
- Alargar el plazo reduce la cuota mensual, pero aumenta el riesgo de que el coche pierda valor más rápido de lo que se amortiza la deuda.
- Los préstamos con valor residual para coches nuevos pueden reducir aún más la cuota mensual, pero suelen incluir límites de kilometraje que conviene vigilar de cerca.
- Comparar tipos entre varias entidades y concesionarios antes de firmar puede ahorrar cientos o incluso miles de euros en el pago total.
Situaciones en las que resulta útil
Comparar prestamistas
Calcule a cuánto asciende en total la diferencia de tipo entre un préstamo de concesionario y uno bancario.
Decidir cuánta entrada aportar
Vea en dinero cuántos intereses ahorra una entrada mayor.
Fijar el plazo
**La cuota mensual y el total devuelto se compensan entre sí.** Acortar el plazo cuanto el presupuesto permita es la regla general.
Compararlo con un préstamo con cuota final
Ese tipo de préstamo parece favorable solo por la cuota, pero la comparación debe incluir la liquidación final.
Términos del préstamo de automóvil
- Capital
- La suma prestada en sí: el precio del vehículo menos la entrada y la entrega a cuenta.
- Tipo de interés anual
- La proporción cobrada como interés a lo largo de un año. **Los préstamos de concesionario suelen fijar precios por encima de los bancos.**
- Entrada
- Lo que aporta de fondos propios al firmar. Reduce la suma prestada y con ella el total de intereses.
- Entrega a cuenta
- Ceder su coche actual al concesionario. **Un comprador especializado ofrece a veces más.**
- Total devuelto
- La suma de capital e intereses pagados a lo largo de todo el plazo.
- Préstamo con cuota final
- Una fórmula que aparta un valor residual para el término. La cuota mensual es más ligera, pero al final vence una liquidación.
Preguntas frecuentes
A propósito — En qué se diferencian los préstamos de coche de las hipotecas
Los préstamos de coche y las hipotecas usan la misma fórmula de amortización, pero se comportan de forma muy distinta en la práctica. Una hipoteca está respaldada por un terreno y una vivienda cuyo valor tiende a mantenerse durante décadas, por lo que las entidades no tienen problema en alargar el reembolso entre 15 y 35 años. Un coche, en cambio, empieza a perder valor en cuanto sale del concesionario, así que los plazos de los préstamos de coche suelen limitarse a un rango mucho más estrecho, de 3 a 7 años.
Los tipos de interés reflejan esa diferencia de riesgo. Los tipos hipotecarios variables suelen rondar el 0,3-1,0% en mercados de tipos bajos, mientras que la financiación gestionada por el concesionario suele situarse en el 3-8% TAE. Como el coche se deprecia rápido, las entidades incorporan más riesgo en el precio que en un préstamo hipotecario. Los préstamos bancarios tardan más en aprobarse que la financiación del concesionario, pero suelen tener tipos bastante más bajos, algo que merece la pena comparar si no tienes prisa por llevarte el coche.
El valor de la parte de intercambio es un factor propio de los préstamos de coche. Vender tu vehículo actual al concesionario y aplicar el valor tasado como parte de la entrada reduce de forma efectiva la cantidad que necesitas financiar. Aun así, las ofertas de intercambio del concesionario suelen ser más bajas que lo que pagaría un comprador especializado en coches de segunda mano, así que conseguir un par de tasaciones independientes antes de entregar el coche puede reducir notablemente el coste total.