Comparación de préstamo vs leasing de coche
Introduce el precio del vehículo, la entrada, el tipo de interés y el plazo para comparar, uno al lado del otro, la cuota mensual y el coste total de comprar con un préstamo frente a alquilar con leasing.
Comprar con préstamo frente a arrendar
Un préstamo para automóvil y un arrendamiento de vehículo son las dos fórmulas que más a menudo se sopesan una frente a otra. **Con un préstamo, el coche acaba siendo suyo**, mientras que **un arrendamiento le alquila el derecho a usarlo durante el plazo**, y al final decide si lo devuelve o lo compra. Esa diferencia es la que marca la cuota mensual.
Las cuotas de arrendamiento suelen quedar por debajo de las del préstamo porque **el valor residual —lo que se supone que el vehículo seguirá valiendo al término del plazo— se descuenta antes de calcular el cargo.** En la práctica paga solo el valor que el coche pierde mientras lo tiene, y no el precio entero. El reverso es que cuanto más alto sea el residual supuesto, menor la cuota pero mayor la exposición si al final el coche vale menos de lo previsto. Introduzca precio, entrada, tipo de interés y plazo, y esta herramienta pone lado a lado la carga mensual y el desembolso total de ambas fórmulas.
Cómo comparar ambas fórmulas
- Introduzca el precio del vehículo Incluir o no los gastos es cuestión del presupuesto que realmente esté valorando.
- Introduzca la entrada y cualquier vehículo entregado a cuenta La entrega a cuenta se aplica solo a la compra y no incide en el cálculo del arrendamiento.
- Fije la tasa de valor residual La parte del precio que se supone que el coche conserva al término del arrendamiento, de ordinario entre el cuarenta y el sesenta por ciento en un modelo corriente.
- Introduzca el tipo y el plazo La comparación llega a un máximo de siete años, ajustándose al techo habitual de los contratos de arrendamiento.
- Compare cuotas y totales Sopéselos sabiendo que una compra le deja además un bien al final.
Consejos para aprovecharla mejor
- Si solo miras la cuota mensual, el leasing puede parecer más barato, pero recuerda que no serás dueño del coche cuando termine el contrato.
- El valor residual varía mucho según la marca y el modelo, así que un presupuesto real de una empresa de leasing puede resultar más favorable que esta estimación.
- La entrada reduce el importe financiado tanto en la compra como en el leasing, pero el valor de la parte de intercambio solo afecta a la compra y el valor residual solo afecta al leasing.
- Si piensas conservar el coche muchos años, comprar suele salir mejor en coste total; si prefieres cambiar de coche cada pocos años, el leasing suele resultar más cómodo.
- Para ajustar cada escenario con más detalle, las calculadoras hermanas de préstamo para coche y de leasing te permiten modificar cada conjunto de datos por separado.
Situaciones en las que resulta útil
Al hacerse con el primer coche
Querer contener el desembolso inicial o el total a lo largo de la vida del vehículo apunta a fórmulas distintas.
Cuando prevé cambiar de coche en pocos años
En ciclos cortos empieza a pesar la ventaja del arrendamiento de no tener que gestionar una venta.
Al plantear vehículos de empresa
Como el tratamiento contable difiere, la comparación mensual es el punto de partida de la decisión.
Al compararlo con un préstamo con cuota final
Ese tipo de préstamo descansa en la misma idea de fijar un residual, lo que permite una comparación homogénea.
Términos de compra y arrendamiento
- Valor residual
- Lo que se supone que el vehículo seguirá valiendo al término del plazo. **Descontarlo es lo que rebaja la cuota del arrendamiento.**
- Tasa de valor residual
- El residual como porcentaje del precio del vehículo. Fijarlo alto rebaja la cuota pero eleva el riesgo de liquidación.
- Arrendamiento de vehículo
- La fórmula que alquila el derecho a usar el coche durante un plazo. Impuestos y seguro obligatorio suelen ir incluidos en la cuota.
- Préstamo para automóvil
- Tomar prestado el precio del vehículo y devolverlo a plazos. **Una vez saldado, el coche es suyo.**
- Entrada
- El dinero que aporta al principio. Reduce la suma prestada y con ella el total de intereses.
- Entrega a cuenta
- Ceder su coche actual al concesionario y aplicar su valor al precio del nuevo.
Preguntas frecuentes
A propósito — Comprar o alquilar: si el bien queda en tus manos
Financiar la compra de un coche con un préstamo y alquilarlo mediante leasing te permiten conducir el mismo vehículo, pero el dinero fluye de forma muy distinta. Con un préstamo, tomas prestado el precio completo del vehículo y lo devuelves con el tiempo, de modo que, una vez saldado, el coche es completamente tuyo. Con un leasing, solo pagas la parte del precio que queda tras restar el valor residual esperado al final del contrato, lo que reduce la cuota mensual pero implica que ningún bien queda en tus manos cuando el contrato termina.
Esta diferencia se manifiesta claramente como una disyuntiva entre el coste total y la cuota mensual. Comparando el mismo precio de vehículo y el mismo tipo de interés, el leasing evita pagar la parte residual, por lo que la cuota mensual es más ligera que la de la compra, pero como el coche debe devolverse, el coste real no puede juzgarse solo con las cifras brutas. Por eso el leasing suele convenir a quienes disfrutan cambiando de coche cada pocos años, mientras que la compra conviene a quienes piensan conservar el mismo coche durante mucho tiempo.
Las empresas fabricantes y de leasing establecen los valores residuales a partir de datos históricos del mercado de coches de segunda mano, y los modelos populares con buen valor de reventa suelen recibir valores residuales más altos, lo que reduce la cuota mensual. Por el contrario, si el valor residual se fijó por encima del valor real de mercado del vehículo, podrías deber una liquidación adicional al final del contrato, así que merece la pena preguntar por la base del valor residual al pedir un presupuesto.