Comparación de préstamo vs leasing de coche
Introduce el precio del vehículo, la entrada, el tipo de interés y el plazo para comparar, uno al lado del otro, la cuota mensual y el coste total de comprar con un préstamo frente a alquilar con leasing.
Consejos
- Si solo miras la cuota mensual, el leasing puede parecer más barato, pero recuerda que no serás dueño del coche cuando termine el contrato.
- El valor residual varía mucho según la marca y el modelo, así que un presupuesto real de una empresa de leasing puede resultar más favorable que esta estimación.
- La entrada reduce el importe financiado tanto en la compra como en el leasing, pero el valor de la parte de intercambio solo afecta a la compra y el valor residual solo afecta al leasing.
- Si piensas conservar el coche muchos años, comprar suele salir mejor en coste total; si prefieres cambiar de coche cada pocos años, el leasing suele resultar más cómodo.
- Para ajustar cada escenario con más detalle, las calculadoras hermanas de préstamo para coche y de leasing te permiten modificar cada conjunto de datos por separado.
Preguntas frecuentes
A propósito — Comprar o alquilar: si el bien queda en tus manos
Financiar la compra de un coche con un préstamo y alquilarlo mediante leasing te permiten conducir el mismo vehículo, pero el dinero fluye de forma muy distinta. Con un préstamo, tomas prestado el precio completo del vehículo y lo devuelves con el tiempo, de modo que, una vez saldado, el coche es completamente tuyo. Con un leasing, solo pagas la parte del precio que queda tras restar el valor residual esperado al final del contrato, lo que reduce la cuota mensual pero implica que ningún bien queda en tus manos cuando el contrato termina.
Esta diferencia se manifiesta claramente como una disyuntiva entre el coste total y la cuota mensual. Comparando el mismo precio de vehículo y el mismo tipo de interés, el leasing evita pagar la parte residual, por lo que la cuota mensual es más ligera que la de la compra, pero como el coche debe devolverse, el coste real no puede juzgarse solo con las cifras brutas. Por eso el leasing suele convenir a quienes disfrutan cambiando de coche cada pocos años, mientras que la compra conviene a quienes piensan conservar el mismo coche durante mucho tiempo.
Las empresas fabricantes y de leasing establecen los valores residuales a partir de datos históricos del mercado de coches de segunda mano, y los modelos populares con buen valor de reventa suelen recibir valores residuales más altos, lo que reduce la cuota mensual. Por el contrario, si el valor residual se fijó por encima del valor real de mercado del vehículo, podrías deber una liquidación adicional al final del contrato, así que merece la pena preguntar por la base del valor residual al pedir un presupuesto.